Este primate vive en grupos cooperativos territoriales de 4 a 15 integrantes. la defensa es una prioridad del grupo y cuando uno es amenazado llama a los demás compañeros y pueden tornarse agresivos mostrando los dientes y las manos a manera de pequeñas garras. Es un trepador excepcional, le gusta permanecer en las ramas de los árboles entre los 5 y 25 metros de altura y puede dejarse caer unos 18 metros hasta el suelo, sin sufrir heridas. Solamente una hembra del grupo se reproduce. El período de gestación es de 140 a 170 días y generalmente las madres paren dos crías en cada parto, que son cargadas por el padre y otros integrantes del grupo que las entregan a la madre sólo para la lactancia. Se alimenta de frutas, flores, néctar, savia, insectos, arañas, ranas y lagartijas. El pelaje del cuerpo es negro y el de las manos y pies dorado o amarillo. La longitud del cuerpo con la cabeza es de 20 a 30 cm. La cola mide de 27 a 44 cm. Pesa de 265 a 430 gramos. Puede vivir unos 10 a 13 años en la selva y hasta 16 en cautividad. Sus predadores naturales son tigrillos, aves rapaces y serpientes. Sin embargo, la principal amenaza que pesa sobre la especie, es la destrucción de su hábitat natural.
Cuchi cuchi
El kinkajú tiene una cola particularmente larga, la cual utiliza para asegurarse mientras trepa., alcanza una longitud de entre 42 y 58 centímetros, y un peso de entre dos y cinco kilogramos. Su cola de 40 a 50 centímetros es casi tan larga como su cuerpo. Su cuerpo es alargado pero musculoso, con cola larga, cuyo extremo es capaz de sujetarse de ramas y otros sitios similares. La cabeza es redondeada, con rostro corto y con ojos bastante separados y grandes. Las piernas y los brazos son cortos, pero muy hábiles para sujetarse. El pelaje es tupido, denso, corto, aterciopelado y de color variable, normalmente marrón en la espalda, amarillento en la parte inferior ( de allí que su nombre flavus = rubio ) y un poco más oscuro hacia la cabeza y también hacia el extremo de la cola
Coatí andino
Los coatís de montaña (Nasuella meridensis) tienen aproximadamente la mitad del tamaño que el coatí común (Nasua nasua) con una longitud corporal de 36 a 39 cm y una cola de 20 a 24 cm. Su pelaje es de color oliváceo a rojizo. La cola es de color amarillo-grisáceo con anillos de color gris y normalmente la dirigen hacia arriba cuando caminan. La cabeza es delgada, con un hocico largo y flexible. El hocico está ocupado por cuarenta dientes pequeños con coronas profundas y crestas filosas. Los miembros anteriores fuertes y los tobillos revertibles le permite descender de los árboles con la cabeza hacia abajo. Adicionalmente, su larga cola le permite mantener el equilibrio mientras ascienden a los árboles. Se conoce poco sobre los hábitos de la especie, pero se presume que son similares al de los otros prociónidos que son arborícolas y omnívoro. Se alimenta principalmente de invertebrados, vertebrados pequeños, frutas y vegetales
Coatí
Es un mamífero relacionado con el mapache boreal, pero la especie se caracteriza por hocico largo con algo de cerdo y garras de oso. Su piel es o pardo suave o negra, con vientre más claro, y anillos blanco en la cola en muchos casos. Su cabeza es delgada con una nariz alargada, orejas pequeñas, pies negros, cola larga no prensil usada para balancearse y señalar. Los adultos miden 41-67 cm de la cabeza a la base de la cola, agregando 30-60 cm a su longitud total. A los hombros alcanzan cerca de 30 cm, y pesan entre 3-8 kg. El macho puede llegar a ser el doble de grande de la hembra, y tiene unos caninos grandes y afilados. Tiene fuertes miembros para subir y cavar, y reputado por su inteligencia. Caminan sobre sus pies (plantígrado) y pueden descender de árboles cabeza abajo gracias a sus flexibles articulaciones. Prefieren dormir o descansar en lugares elevados y en nichos. Viven en grupos de 10 a 20 individuos (normalmente no más de 60), pero los machos son solitarios, carnívoros e incluso caníbales con las crías de la especie. Duermen en nidos, que hacen ellos, en las copas de los árboles. Los coatíes llevan vidas tranquilas, y siempre dejan un vigilante como las suricata. Cuando el vigilante emite un sonido como el ladrido de un perro, los coatíes huyen a los matorrales o a las copas de los árboles, aunque algunos se dan vuelta y enfrentan al agresor. Son animales curiosos, que a veces van a las zonas urbanas a robar cosas. Su longevidad en estado salvaje es de 15 años y en cautiverio unos 17-20 años. El período de gestación del coatí es de unos 74 días y tienen de 2 a 7 crías.



