La tangara cabecinegra (Stilpnia cyanoptera), también denominada tangará o tángara encapuchada (en Colombia) o tangara copino (en Venezuela)
Mide 13 cm de longitud, con un peso promedio de 18 g. El macho presenta la cabeza y garganta de color negro y el resto de su cuerpo amarillo paja (algunas veces teñido de verde). Sus alas y cola son negras con márgenes de color azul. La hembra presenta coronilla grisácea, espalda verde sucio, rabadilla amarillo verdoso y lados de la cabeza y garganta gris claro teñido de verde. Su abdomen y flancos son verde amarillo y las alas son parduscas con márgenes verde pálido.
Se alimenta de frutos e insectos. En cuanto a los frutos ha sido registrada alimentándose de bayas de melastomatáceas y amentos de Cecropia.
Se distribuye en el norte de los Andes orientales y en la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia, en la Serranía del Perijá, en la frontera entre Colombia y Venezuela, en los Andes del oeste y en la cordillera de la Costa en Venezuela. La subespecie whitelyi se distribuye en la región de los tepuyes del sur de Venezuela, este de Guyana y extremo norte de Brasil.
Esta especie es considerada localmente común en sus hábitats naturales: los bordes de selvas montanas y de estribaciones, y clareras adyacentes, principalmente entre los 800 y 2000 m de altitud.
Las principales amenazas para la tangara cyanoptera son:
Deforestación: la tala de árboles para la agricultura, la ganadería y la construcción es la amenaza más grave para la especie. La deforestación está fragmentando los bosques y reduciendo el tamaño de las poblaciones de tangaras.
Cambio climático: el cambio climático está provocando cambios en los patrones de precipitación y temperatura, lo que podría afectar el hábitat de la tangara cyanoptera.
Caza y captura: la tangara cyanoptera es una presa popular para los cazadores furtivos. Las aves son capturadas para su venta como mascotas o para su consumo.
Tangara cyanoptera ha sido evaluada más recientemente para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2016. Tangara cyanoptera está clasificada como Casi Amenazada según los criterios A2c+3c+4c.