Mide en promedio 12 cm de longitud. Las tonalidades de su plumaje son muy discretas. Sus partes superiores son de color pardo grisáceo u oliváceo, sus alas son más oscuras y presentan dos líneas de color crema. Su garganta y su listas superciliares son blanquecinas. Su pecho es de color grisáceo verdoso y su vientre es de tonos amarillentos claros. Su pico es oscuro, recto y puntiagudo.
Se distribuye ampliamente en la mayor parte de Brasil (excepto el sur), este de Perú, Bolivia, Paraguay, hasta el noreste y noroeste de Argentina. El límite norte de su distribución no está bien definido y puede ocurrir más hacia el norte en el este del continente.
Esta especie, ampliamente diseminada, es localmente común en un amplio espectro de hábitats arbustivos y boscosos tropicales y subtropicales; en la Amazonia y en el escudo guayanés en áreas riparias, en várzeas y sabanas, pero expandiendo su área debido a la deforestación. Es más numerosa en áreas áridas. Principalmente por debajo de los 1000 m de altitud,8 estando únicamente ausente en la zona más meridional del subcontinente, la cordillera andina y en las selvas húmedas densas.
Phaeomyias murina ha sido evaluado por última vez para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2016. Phaeomyias murina figura como Preocupación Menor.
La pérdida de hábitat: La tala de bosques y la conversión de hábitats naturales para la agricultura, la ganadería y el desarrollo están fragmentando el hábitat de esta ave y dificultando su reproducción y supervivencia.
El cambio climático: El cambio climático está provocando cambios en los patrones de temperatura y precipitación que podrían afectar la disponibilidad de alimentos y sitios de anidación para el Phaeomyias murina.
El uso de plaguicidas: El uso de plaguicidas en la agricultura puede matar a los insectos de los que se alimenta esta ave, lo que puede provocar su inanición.
La caza ilegal: El Phaeomyias murina es capturado ilegalmente para el comercio de aves de jaula, lo que representa una amenaza para su población.