Tiburón martillo común, cornuda cachona
Tiburón martillo grande con martillo ancho (24-30% de la LT), extensiones laterales angostas; margen anterior de la cabeza ampliamente convexo y hendido debido a una muesca medial prominente, una hendidura lateral más conspicua cerca de cada extremo del martillo (realzando el lóbulo terminal con el ojo), una muesca pequeña a cada lado en el margen anterior entre la muesca medial y las muescas laterales, la apariencia en general es de un borde festoneado; dientes lisos; dientes anteriores en forma de navajas, con una punta, inferiores rectos, superiores bastante oblicuos, muesca bien definida al lado posterior, dientes posteriores similares a los anteriores; cinco hendiduras branquiales, la última sobre la pectoral; primera aleta dorsal moderadamente grande y erecta, punta libre posterior no alcanza el origen de las pélvicas; segunda aleta dorsal baja pero larga, punta posterior libre casi llegando a la aleta caudal; base de la aleta anal notablemente más larga que la de la segunda dorsal; aletas pélvicas con borde posterior recto; fosa que atraviesa sobre la base de la cola en forma de medialuna, otra fosa debajo de la base; aleta caudal fuertemente asimétrica, lóbulo inferior grande, lóbulo superior con muesca debajo de la punta.
Coloración gris cafesusco, desvaneciéndose a blanco ventralmente; debajo de las pectorales con puntas negras.
El tiburón martillo común tiene una distribución circunglobal en mares templados cálidos y tropicales costeros (Ebert et al 2013).
No existen datos disponibles sobre el tamaño de la población del tiburón martillo común. Los datos genéticos revelan que la estructura poblacional global varía entre machos y hembras. Solo los machos se desplazan a través de las cuencas oceánicas, mientras que las hembras solo se desplazan regionalmente y no entre costas continentales discontinuas (Duncan et al. 2006, Daly-Engel et al. 2012).
El tiburón martillo común se captura a nivel mundial como objetivo y como captura incidental en pesquerías pelágicas comerciales y de pequeña escala con palangre, redes de cerco y redes de enmalle. La mayor parte de la captura se realiza como captura incidental de flotas pelágicas industriales en aguas de alta mar y de alta mar (Camhi et al. 2008). También se captura en palangres costeros, redes de enmalle, redes de trasmallo y, a veces, redes de arrastre, particularmente en áreas con plataformas continentales estrechas (Camhi et al. 2008, Martinez-Ortiz et al. 2015, Temple et al. 2019). La especie también se captura en programas de protección de playas que tienen como objetivo a los grandes tiburones (Dudley y Simpfendorfer 2006, Simpfendorfer et al. 2010, Reid et al. 2011).
El éxito de las medidas acordadas en los tratados internacionales sobre vida silvestre y pesca depende de su implementación a nivel nacional; en el caso de los tiburones, hasta la fecha dichas medidas de seguimiento han sido gravemente deficientes.