Es un ave que mide 26 cm aproximadamente. La parte superior de la cabeza y las articulaciones son negras, con las plumas de la frente marginadas de café blanco. El resto de las partes superiores es gris obscuro con tintes oliváceo. La garganta es blanquecina y tiene estrías negras. El pecho, el vientre y las plumas subcaudales son de color amarillo claro. En los juveniles el pecho es rayado. Las alas y la cola son negras. El pico y las patas son de color amarillo.
Se distribuye en Colombia, Venezuela, Brasil, la zona norteña de Argentina, en Trinidad y Tobago y en Perú.
Ha sido evaluado por última vez para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2020. Turdus albicollis figura como Preocupación Menor.
Las principales amenazas que enfrenta el Turdus albicollis son la pérdida y fragmentación de hábitat, la caza y captura para el consumo humano y la contaminación.
Pérdida y fragmentación de hábitat: El Turdus albicollis es una especie que depende de los bosques húmedos para su supervivencia. La tala de bosques para la agricultura, la ganadería y la minería está reduciendo el hábitat disponible para esta especie y fragmentando sus poblaciones.
Caza y captura: El Turdus albicollis es una especie popular de caza y captura para el consumo humano. Esto está reduciendo sus poblaciones en algunas áreas, especialmente en las zonas donde la caza es intensiva.
Contaminación: La contaminación del aire, el agua y el suelo podría afectar a la salud del Turdus albicollis y reducir su capacidad de reproducción.